
El ojo seco es uno de los motivos de consulta más frecuentes y también uno de los peor entendidos. La mayoría de las personas asume que se trata de falta de lágrima. En realidad, en la mayor parte de los casos el problema es que la lágrima se evapora demasiado rápido.
Cómo está hecha la lágrima
La película lagrimal tiene tres capas. Una capa acuosa producida por la glándula lagrimal, una capa de mucina que la adhiere a la superficie del ojo, y encima una capa de grasa producida por las glándulas de Meibomio, que están dentro del borde del párpado.
Esa capa de grasa funciona como una tapa: impide que el agua se evapore. Cuando las glándulas de Meibomio se obstruyen, la lágrima queda destapada y se evapora en segundos. El ojo puede producir lágrima suficiente y aun así estar seco.
Por qué lloran los ojos secos
Parece una contradicción y es la pregunta más común en consulta. La superficie ocular irritada envía una señal de alarma, y la glándula lagrimal responde con una descarga de lágrima refleja: abundante, acuosa y sin la capa de grasa que la estabilizaría. Esa lágrima no lubrica, solo desborda.
Por eso un paciente puede describir al mismo tiempo que le arden los ojos y que le lloran todo el día. Ambas cosas son parte del mismo problema.
Qué lo empeora
- Pantallas. Al concentrarse, la frecuencia de parpadeo baja de forma importante, y además el parpadeo se vuelve incompleto, lo que no exprime las glándulas del párpado.
- Aire acondicionado y ventiladores dirigidos a la cara.
- Lentes de contacto, sobre todo en uso prolongado.
- Medicamentos: antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos, isotretinoína, algunos antihipertensivos.
- Cambios hormonales, especialmente en la menopausia.
- Blefaritis, la inflamación crónica del borde del párpado.
- Enfermedades autoinmunes como el síndrome de Sjögren y la artritis reumatoide.
Los síntomas
- Ardor o sensación de arena, peor al final del día.
- Ojo rojo persistente.
- Visión que fluctúa al leer y se aclara al parpadear.
- Lagrimeo.
- Párpados pesados o pegados al despertar.
- Intolerancia a los lentes de contacto que antes se usaban bien.
El tratamiento que sí funciona
Aplicar lágrimas artificiales y nada más es la razón por la que muchos pacientes sienten que su ojo seco no mejora. Si el problema es la capa de grasa, hay que tratar el párpado.
- Compresas tibias. Diez minutos al día, con calor real y sostenido. El objetivo es derretir la grasa espesa que obstruye las glándulas.
- Higiene del borde palpebral. Limpieza suave de la línea de las pestañas después del calor, para arrastrar lo que se liberó.
- Lubricantes sin conservantes, especialmente si los usa más de cuatro veces al día. Los conservantes en uso frecuente irritan la superficie.
- Antiinflamatorios tópicos en ciclos, cuando el especialista lo indica.
- Ajustar el entorno: pausas al usar pantallas, parpadeo consciente y completo, y no dirigir el aire acondicionado a la cara.
Este es un tratamiento de constancia. Las compresas hechas tres días no producen ningún cambio; hechas todos los días durante semanas, sí.
Cuándo consultar
Consulte si los síntomas llevan más de unas semanas, si necesita lubricantes muchas veces al día, si su visión fluctúa, o si dejó de tolerar los lentes de contacto. También si tiene una enfermedad autoinmune diagnosticada, porque en ese caso el ojo seco requiere manejo conjunto.
Y un punto importante: el ojo seco no tratado altera la calidad de las mediciones oculares. Si está considerando cirugía refractiva o cirugía de catarata, tratar la superficie ocular antes mejora la precisión de los cálculos.
¿Le pasa algo de lo que leyó aquí? Puede consultarlo en córnea y segmento anterior o en consulta oftalmológica, o escribirnos directamente por WhatsApp.
Aviso importante
Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento médico. Si tiene síntomas, consulte con un oftalmólogo.
