
La catarata no es una tela que crece sobre el ojo, aunque así se diga popularmente. Es la pérdida de transparencia del cristalino, el lente natural que tenemos dentro del ojo y que enfoca la luz sobre la retina. Con los años ese lente se vuelve opaco y amarillento, y la imagen llega borrosa.
Por qué aparece
La causa más común es sencillamente la edad. Después de los 60 años, la mayoría de las personas tiene algún grado de catarata, aunque no todas necesitan cirugía. Existen otros factores que la adelantan:
- Exposición solar acumulada sin protección ultravioleta.
- Diabetes.
- Uso prolongado de corticoides, en gotas, inhalados o por vía oral.
- Trauma ocular previo o cirugías intraoculares.
- Tabaquismo.
- Catarata congénita, presente desde el nacimiento.
Cómo se siente
Lo característico es que avanza despacio y sin dolor. El ojo no se pone rojo. Muchos pacientes se adaptan sin notarlo, y solo al operar el primer ojo entienden cuánta visión habían perdido. Los signos típicos son:
- Visión con neblina, como a través de un vidrio empañado.
- Colores apagados o con tinte amarillo.
- Encandilamiento con las luces de los carros de noche.
- Cambios de fórmula frecuentes que ya no terminan de corregir bien.
- Necesidad de más luz para leer.
Un dato que sorprende: algunos pacientes notan que vuelven a leer sin gafas durante un tiempo. Eso ocurre porque la catarata cambia el poder del cristalino y produce una miopía transitoria. No es una mejoría, es un signo de progresión.
Cuándo se opera
La respuesta corta: cuando la catarata le está limitando la vida, no cuando alcanza cierto grado en el examen. Antes se esperaba a que la catarata estuviera madura. Hoy no hay razón para eso, y de hecho una catarata muy densa hace la cirugía más difícil.
La decisión se toma entre usted y su especialista. Se opera cuando le cuesta conducir de noche, cuando el trabajo o la lectura se vuelven difíciles, o cuando la catarata impide examinar y tratar otra enfermedad, por ejemplo la retina de un paciente diabético.
Cómo es la cirugía
Se llama facoemulsificación. Por una incisión de alrededor de dos milímetros se fragmenta el cristalino con ultrasonido, se aspira y se implanta en su lugar un lente intraocular. Es ambulatoria, se hace con anestesia en gotas en la mayoría de los casos, dura entre 15 y 30 minutos por ojo y normalmente no requiere puntos.
Antes de operar se realizan mediciones que definen la potencia del lente que se va a implantar: biometría, topografía corneal y microscopía especular. Buena parte del resultado se juega en esos cálculos.
El lente intraocular
Existen varias opciones y ninguna es la mejor para todo el mundo:
- Monofocal: enfoca a una sola distancia. Lo habitual es dejarlo enfocado de lejos y usar gafas para leer. Es el de mayor cobertura y el de resultado más predecible.
- Tórico: corrige además el astigmatismo de la córnea.
- Rango extendido o multifocal: busca reducir la dependencia de gafas en varias distancias. No todos los ojos son aptos, y puede asociarse a halos nocturnos.
La elección depende de su córnea, del estado de su retina y de qué hace usted en el día. Un paciente que conduce de noche y uno que lee todo el día no necesitan lo mismo.
La recuperación
El primer día la visión está borrosa y el ojo se siente con arena. Es lo esperado. Durante las primeras semanas se aplican gotas antibióticas y antiinflamatorias según el esquema indicado, y se evita frotarse el ojo, levantar peso y agacharse bruscamente. Los controles habituales son al día siguiente, a la semana y al mes. La fórmula definitiva se prescribe entre las cuatro y las seis semanas.
Dos preguntas que siempre aparecen
¿Se puede quitar la catarata con gotas? No. No existe ningún medicamento que revierta una catarata. Cualquier producto que lo prometa no tiene respaldo.
¿Vuelve a salir? El cristalino no vuelve a crecer. Lo que puede opacificarse meses o años después es la cápsula que sostiene el lente implantado. Se resuelve en consulta con láser YAG, en minutos, sin entrar a cirugía.
Qué hacer ahora
Si se identifica con los síntomas descritos, agende una consulta oftalmológica. El diagnóstico de catarata se hace en el examen de lámpara de hendidura, y en la misma consulta se define si ya es momento de operar o si conviene esperar y controlar.
¿Le pasa algo de lo que leyó aquí? Puede consultarlo en cirugía de catarata o en exámenes diagnósticos, o escribirnos directamente por WhatsApp.
Aviso importante
Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento médico. Si tiene síntomas, consulte con un oftalmólogo.
